La afectividad y la sexualidad no son términos contrapuestos según lo que sostienen los expertos en sexología y relaciones humanas, sino que ambas pueden estar presentes en un vínculo de pareja en diferentes medidas.Tanto hombres como mujeres buscan relacionarse con distinto grado de compromiso, algunos sólo desean alguien con quien tener sexo casual, otros procuran encontrar una persona con la cual puedan conectase afectiva y sexualmente y, en un último grupo pueden aparecer aquellos que están en la búsqueda de un amor idealizado donde el sexo parece no tener cabida u ocupa un espacio mínimo.
La gran diferencia que se produce entre ambos géneros es que los hombres le otorgan mucha importancia a la conexión sexual con su pareja, sobre todo al comienzo de la relación, para luego ir dando paso la estabilización de la misma con el correspondiente “enamoramiento”. Mientras que las mujeres generalmente buscan alguien que las contenga, comprenda y de quien enamorarse, para luego entregarse por completo en el aspecto sexual.
César Pérez, sexólogo del Instituo IMESEX, en una entrevista con El Universal, explica que "el amor es algo subjetivo, aprendido de forma fantasiosa e idealizada; el sexo, entendido como relaciones sexuales, es algo anatómico, físico, hormonal e inherente al ser humano, es una necesidad, haya o no deseo. La disyuntiva viene cuando contrapones algo físico (sexo) y algo que no lo es (amor). Las personas quieren ambas cosas, pero el amor es más difícil de encontrar".
En esa misma línea se expresó Lorena Berdún quien, consultada por la Agencia EFE dijo que: "el sexo sin amor es perfectamente factible y puede ser muy divertido, muy placentero y no parece que sea obligatorio el estar enamorado para practicarlo". Pero "incluso en las relaciones sexuales en las que no hay ningún vínculo afectivo, hay entre los dos miembros de la pareja algo que les hace estar juntos: una chispa, una atracción. No es lo mismo que entre dos personas que sienten amor, pero puede ser muy positivo. El sexo con amor es fantástico”.
Marta Arasanz, psicóloga integrante de la Federación Española de Sexología, también consultada por la agencia EFE, comentó que “el sexo está intrínsecamente ligado a la afectividad, pero no tiene por qué estarlo al amor. El ser humano posee un gran abanico de sensaciones, como la atracción, el deseo, el cariño, y de ahí surgen las relaciones".
Lo que sí es seguro es que dos personas que tienen relaciones sexuales “sin compromiso”, difícilmente no sientan algo por el otro, aunque ese sentimiento no tiene por qué ser considerado como “amor”, tal vez se trata de otro tipo de sensaciones más asociadas al placer. Arasanz también dijo “Podemos tener sexo con amor, amor con cariño o cariño con sexo".